1.
Primera ley de Newton: ley de la inercia
Esta
ley plantea que todo cuerpo que está en reposo tiende a permanecer en dicho
estado
y todo cuerpo en movimiento tiende igualmente a seguir moviéndose a
menos que
se ejerza sobre él una fuerza externa: gravedad,
viento o el
movimiento de otro cuerpo.
En
el caso del fútbol, esta fuerza es el pie del jugador. Este empleará sus
músculos
para desarrollar una fuerza que permita mover el pie y patear el
balón.
El balón en reposo permanece así en tanto
el jugador no le patee. balón
entonces comenzará a moverse en línea recta,
para ser detenido solo por la
fuerza de gravedad y la fricción de la tierra.
2.
Segunda ley de Newton: ley de fuerza
Plantea
que la aceleración con la cual se mueve un objeto es directamente proporcional
al valor de la fuerza aplicada al objeto e inversamente proporcional a su masa.
La aceleración del balón –la brazuca– está determinada por la fuerza que le
imprime el jugador dividido entre la masa de dicho objeto. Por tanto, los balones
deben ser ligeros pues si son muy pesados requerirán más fuerza para ser
movidos.
Por
otra parte, el jugador aplica mayor o menor fuerza al balón en dependencia de
la velocidad a la cual necesita que este se mueva. Si solo quiere que se mueva
un poco debería aplicar una fuerza pequeña.
3.
Tercera ley de Newton: principio de acción y reacción
Expresa
que para cada acción existe una reacción igual en el sentido contrario. Cuando
el futbolista patea la pelota se debe producir un retroceso de la pelota con
igual fuerza; sin embargo, no lo notamos pues la pierna no se mueve. La razón
es física, la pierna es más pesada y tiene mayor inercia que el balón.
Las
leyes de Newton que se cumplen en el fútbol son las leyes de la física que
posibilitan en primer lugar que se desarrolle tan apasionante y dinámico juego.
Existen otras leyes más actuando sobre los jugadores y su balón, pero esa
historia, amigos, se las contaré otro día. Por ahora, vitoreemos a los equipos
que van aprovechándose mejor de las leyes naturales. ¡¡Gol!!